Historia

La Cirugía Bucal y Maxilofacial una disciplina quirurgica, que a partir de su historia ha tenido que luchar con grandes esfuerzos para ubicarse en el contexto médico-científico, mediante la abnegada y sufrida labor de sus pioneros, los cuales han intervenido en la creación de la disciplina en nuestro medio.

  

Es evidente que la Cirugía Bucal y Máxilofacial es hija de la Cirugía y de la Odontología. Si uno consulta libros de Historia de ambas profesiones observa que hay personajes y hechos que se repiten en ambas narraciones. Cuanto más nos alejamos en el tiempo más comprobamos que esas profesiones no estaban reguladas oficialmente por lo que ambas se apropian de aquellos pioneros.

 

Existen alusiones a los problemas quirúrgicos bucales desde casi 3.000 años a.C. No obstante, la cirugía bucal como especialidad definida comienza en el Renacimiento. Esta idea de especialidad se puede encontrar ya en los tratados dentales escritos en el siglo XVI, época en la que también se empieza a notar una sensible separación de la cirugía bucal y la general, así como de la cirugía practicada por los barberos.

 

A pesar del enorme desarrollo de las técnicas reconstructivas y estéticas durante el siglo XIX, la especialidad no existía como tal. Casi ningún cirujano se dedicaba de forma exclusiva a este campo, que no se consideraba prioritario y que no estaba destinado a salvar vidas.

 

De esta forma en el siglo XIX, la cirugía bucal queda establecida como una disciplina. Las razones fundamentales son evidentes: el establecimiento de escuelas dentales, el descubrimiento de la anestesia general y el esforzado servicio de los primeros pioneros.

 

Sólo en el siglo XX fue reconocida oficialmente, lo cual se debió en gran parte a las consecuencias de las guerras mundiales.

 

La I Guerra Mundial es el punto crucial donde comienza a reconocerse la importancia de lo que hoy consideramos Cirugía Maxilofacial. El enorme número de pacientes heridos por proyectiles forzó la organización de centros especializados tanto en Europa como en Estados Unidos.

 

La gran cantidad de lesiones que se observan en la Primer Guerra Mundial demuestran la necesidad de preparación de los cirujanos para los problemas bucales. Al final de la guerra se establecen unas disciplinas de cirugía bucal y en 1922 se instaura la enseñanza de la cirugía oral en la Escuela Naval de Washington.

 

La importancia que alcanzó el cirujano bucal en la Segunda Guerra Mundial fue decisiva y el desarrollo de esta especialidad en el siglo XX es bien notorio.

 

El progreso tanto de la cirugía general como de la traumatología, otorrinolaringología, oncología, cirugía plástica e incluso la anestesiología han permitido que esta especialidad relativamente joven ocupe un lugar importante en las ciencias de la salud.

 

El primer programa científico se celebró en la Harvard Dentral School en 1920. En 1928 un Comité estableció un proyecto de la forma de ejercer la especialidad y en 1932 otro comité sentó las bases para una organización nacional. La American Board of Oral Surgery establecida en 1946 expide los certificados de las especialidades. 

 

La Cirugía Buco Maxilo Facial surgió en Latinoamérica alrededor del año 1940. Esta especialidad que surgió, como una rama de Medico-odontologica, fue introducida simultáneamente en diversos países del continente por grandes estudiosos que tuvieron el interés de prepararse para atender mejor a sus pacientes.

 

Los primeros países en tener la especialidad fueron Argentina, Brasil, Colombia, México, Bolivia, Chile, Perú y Uruguay. Algunos de estos países iniciaron la técnica dentro de hospitales, mientras otros fueron pioneros en la inclusión de asignaturas específicas dentro de los cursos de las carreras de odontología o de medicina. 

 

Así, en las décadas de 1950 y 1960, comenzó en Latinoamerica el proceso de fundación de las asociaciones nacionales de Cirugía Buco-Maxilofacial, en la búsqueda de una centralización de los estudios de esta nueva disciplina de la odontología que estaba surgiendo. Las primeras organizaciones de cirujanos bucomaxilofaciales se fundaron en Brasil y en Argentina en 1952 y 1958 respectivamente.

 

Ya en la década del cincuenta otros países avanzan en las técnicas de la Cirugía Buco- Maxilofacial: Ecuador y Paraguay. Posteriormente, en la década de los 1970´s El Salvador, Rep. Dominicana y Cuba inician los estudios sobre esta importante rama quirurgica.

Cirugía Bucal y Maxilofacial en Rep. Dominicana

 

La cirugía bucal y maxilofacial como especialidad formal no existía en Rep. Dom.; Antes de los 1960´s teníamos muchos odontologos, con grandes habilidades, cirujanos natos, autodidactas algunos, que se dedicaban a la cirugía bucal.

 

Ya para finales de los 60´s habían algunos especialistas que se habían formado en el exterior en cirugía dentomaxilar; En la parte de la cirugía maxilofacial estaba relegada a los médicos, especialmente los cirujanos generales, otorrinos y ortopedistas.

 

Para 1974 se organiza, con la colaboración de varios profesionales de la odontología la residencia en cirugía buco-maxilofacial, donde se inicia la formación de especialistas en el país; entre los fundadores de la residencia están los cubanos: Dr. Enrique Lauranzón, Dr. Alberto Verdeja Ibáñez y del Puertoplateño Dr. René Puig Bentz.

 

Esta residencia tiene como sede en el entonces Hospital de Ortopedia y Traumatología Dr. Darío Contreras, hoy Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras, mediante convenio tripartito entre la Secretaría de de Estado Salud Pública y Asistencia Social, CARE médico y la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña.

 

En la actualidad se han graduado de esta Escuela decenas de especialistas de esta Residencia quien estas distribuidos en las principales provincias del país. 

 

La productiva región del Cibao ve la necesidad de formar especialistas en cirugía maxilofacial; y es entonces que bajo el aval de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) en el año 2000 se inicia la formación de profesionales de la medicina en esta área, llenando un vacío que se daba en esta región con identidad propia.